Hola!
Ya sabrás que no tengo Instagram. Ni facebook.
En su lugar, tengo tiempo.
Durante años intervine mucho en facebook, pero ya me aburría. Debí entrar dos veces en el último año.
Instagram nunca me enganchó. Lo intenté varias veces, hasta hice una cuenta cuando tenía abejas, pero me gustaba más mirar las abejas que hacerles fotos.
La última cuenta fue sobre coaching con caballos. Me gustaba compartir, pero no me gustaba instagram.
Entonces pasaba una cosa.
Me iba a la cama, cogía el móvil, y pasaba media hora viendo cosas que no necesitaba ver. Ni siquiera eran publicaciones de gente, eran anuncios y vídeos que se olvidan al minuto.
Ahora ya no tengo ni instagram, ni facebook, ni tiktok, ni nada.
Y me pasa otra cosa.
Me meto en la cama, miro el correo, miro el wasap… y entonces me quedo unos segundos bloqueado, mirando la pantalla, como esperando que aparezca la app de instagram.
Pero no aparece.
Así que lo dejo y me duermo.
Y por la mañana igual. El dedo se queda ahí apuntando, y el cerebro colapsado unos segundos.
Puedo ver como el cerebro automático intenta seguir su rutina y no sabe qué pasa.
Total, que por la noche tengo media hora más para dormir, la media hora que perdía cada día deslizando la pantalla.
Y por la mañana tengo media hora más al levantarme, que utilizo para escribirte este correo cada día, con todo lo bueno que eso conlleva para mi.
Total: he ganado una hora al día.
Luego decimos que no tenemos tiempo.
Por si te dice algo.
Buena semana,
Gerardo
P.D.- Hoy, buscando algo que compartir contigo sobre el tiempo que gano al no tener instagram he descubierto qué existe el minimalismo digital. ¿Tú habías oído hablar de ello?
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