SI HAS LLEGADO HASTA AQUÍ…
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Ayer vimos algo muy bonito.
Qué pasa cuando yo quiero ayudar y el otro se enfada.
Ayer vimos una parte.
Hoy vemos la otra.
Porque si la de ayer era bonita, la de hoy mucho más.
¿Te he dicho alguna vez que todo lo que hay fuera de ti es una forma de ver lo que hay dentro de ti?
Entonces…
Si yo siento la más mínima punzada de dolor al ver que el otro se enfada cuando yo trato de ser compasivo con él…
Tengo que olvidarme del otro y mirar en mí.
¿Qué está diciendo eso de mi?
Aquí uno tiene que ser muy honesto.
Consigo mismo.
Porque la respuesta solo la tiene uno mismo.
Y tiene que estar muy dispuesto a ver en sí mismo.
¿Porque sabes cuál es la realidad?
Que la compasión no se puede rechazar.
Porque la compasión es una forma de Amor.
Esto es lo que es.
Ya, pero mi experiencia es que lo rechazan y se enfadan.
Entonces vuelvo a mirar hacia mi.
Y entonces puedo ver que si el Amor no puede sentirse rechazado…
Porque el Amor tiene la capacidad de amarlo todo.
Hasta el rechazo y el enfado.
Si el Amor no puede sentirse rechazado…
¿Qué era lo que estaba dando yo?
Porque no era compasión.
Era algo muy parecido, pero…
Es el momento de ir un poco más allá.
Y ver qué buscaba yo.
Y por si fuera poco…
Tengo la oportunidad de ser compasivo conmigo gracias a que otro se enfada porque me he equivocado…
No me digas que no es bonito.
No sé de qué voy a escribirte mañana.
Quizá de la compasión.
Es tan bonito…
Disfruta el día.
Gerardo
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