Una oruga y una mariposa

Ayer, una dama me contaba una incomodidad.



En las últimas décadas ha tenido una amiga muy cercana.

Pero en los últimos años, esa relación se está enfriando.



Y eso la incomoda.

La inquieta.

La disgusta.



¿Qué está pasando?


Que en los últimos años, esta dama ha aumentado claramente su nivel de conciencia.


Ha cambiado su trabajo, sus costumbres, su situación económica…

Han aparecido nuevas personas en su vida…



El cambio de nivel de conciencia se está reflejando en toda su vida.



Pero la amiga no cambia.

Por más que la dama lo intenta,

por más que se lo dice,

por más que se lo muestra…


Su amiga no lo ve.



En cambio, su amiga se resiste.

Se queja.

“Ya no eres la misma”, le dice.



¿Qué está pasando?


Lo que está pasando es algo parecido a lo que le pasa a las orugas cuando se convierten en mariposas.


La dama ha salido del capullo…

Y está volando.

Es una mariposa.


La amiga no.

Sigue en el capullo.

Es una oruga.



Lo que está pasando es lo que pasa cuando una persona asciende a los niveles de conciencia superiores a 200 y la otra permanece en la vergüenza, la culpa, la queja, la ira, el miedo o el orgullo.



No sirve de nada resistirse.

No sirve de nada lamentarse.



Entonces…


¿Qué puede hacer la mariposa?



Mañana te lo cuento.


Disfruta el día,


Gerardo

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