Si estás comiendo, pues estás comiendo

Ayer te contaba cuál es el antídoto del ego.

La kriptonita del ego.



Es la presencia.


Cuando estás en presencia, el ego se disuelve.

No cabe ahí.


Y estar en presencia es tan sencillo como estar donde estás.

Y en lo que estás.



Es decir.

Si estás comiendo, pues estás comiendo.

No estás pensando en lo que vas a hacer por la tarde.


Si estás cuidando las plantas, pues estás cuidando las plantas.

No estás hablando por teléfono mientras.


Si estás caminando, estás caminando.

No repasando mentalmente lo que tienes pendiente del trabajo.



Si estás hablando con alguien, estás hablando con alguien.

Hablando cuando te toca y escuchando cuando te toca.

No pensando en lo que vas a decir mientras el otro está hablando.



Todo esto es presencia.



Y es importante.



Es importante estar en presencia porque en presencia el ego se disuelve.

No hay ego cuando estás en presencia.


Solo ese motivo debería de ser suficiente.

Porque ya hemos visto que el ego no es tu amigo.

Ni nada que te haga bien.


El ego, ya lo hemos visto, solo es una herramienta que tiene tu mente para sobrevivir.


Solo eso.



Entonces.

Si el objetivo de tu vida no es solo sobrevivir, tu ego no te conviene.

Te conviene estar en presencia.



Y no hay ser humano que quiera simplemente sobrevivir.


Y esto es lo que es.


Mañana te cuento el gran motivo para estar en presencia.



Disfruta el día,

Gerardo

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