No puedo mirar debajo de los vendajes si no veo los vendajes

El problema de no “ver” algo es que no puedes hacer nada con ello.


Me refiero al miedo del que te hablo estos días.



Digo “ver”, pero quiero decir sentir, o experimentar.

Ser consciente de él.


Yo puedo saber que hay una parte de mi que tiene literalmente miedo a dejar de existir.

Vale.

Pero una cosa es saberlo.

Entender intelectualmente que eso es así.


Y otra cosa es sentir ese miedo.

Experimentarlo.

Vivirlo.



¿Quién es el hombre invisible cuando se quita los vendajes, el sombrero y las gafas?

¿Qué hay debajo de todo esto?


Esto se preguntaba una dama ayer, compartiéndolo conmigo.



No puedo mirar debajo de los vendajes si ni siquiera veo los vendajes.

Las vendas están cubiertas por tantas capas de maquillaje…

De personalidad…

De sociedad…


Que es casi imposible ver qué hay debajo de ellas.



Este es el objetivo del ego.

Que sepas todo esto.


Pero que te quedes ahí.

Que no lo veas, que no lo sientas, que no lo experimentes.



Y este es el camino de aquellos que buscan la iluminación.


Ir a mirar de frente el miedo.

Y sentirlo todo lo posible.


Hasta que desaparezca.



Es posible que no estés entendiendo nada.

No me extraña.



Quizá mañana pueda aclararlo un poco.

Hoy disfruta de saber que los vendajes están quedando a la vista.


Aunque todavía no lo experimentes.


Gerardo.

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