Tengo dudas.
Creo que no puedo transmitir bien la importancia de la presencia.
Por más que escriba sobre ella, tengo la sensación de que no llego.
De que es mucho más de lo que puedo contarte.
Ayer hablaba con una dama que está descubriendo una nueva forma de hacer las cosas.
Está haciendo lo mismo que hacía hasta ahora…
Pero en lugar de hacerlo desde el ego, ahora lo hace desde el Ser.
Y le gusta.
Es una forma más clara de hacer las cosas.
Más pura.
Más respetuosa.
Con la vida y con ella misma.
La forma de hacer las cosas en presencia.
Eso le permite desconectar su mente de mono.
Hacer que se calle su ego.
Y de esa manera conectar con lo que realmente es.
Con su Ser.
Y con lo sutil.
¿Con lo sutil?
Sí.
La presencia te permite descubrir la vida desde un lugar diferente.
Un lugar lleno de matices, de detalles…
La presencia te permite una mirada más amplia de la vida.
Y más profunda.
Imagínate ver la vida con unos prismáticos.
Esa es la visión del ego.
Muy enfocada.
Muy reducida.
Y muy distorsionada.
Porque encima está a una distancia que no es real.
Pero la presencia…
La presencia es quitarte los prismáticos.
Y ver todo lo que hay.
Más amplitud, más detalles, más experiencia…
Más vida.
Y más rica.
Porque puedes ver los detalles.
Lo sutil.
Puede que pronto te hable más de lo sutil…
Pero antes, te voy a contar algo que a mi me ayudó a estar un poco más en presencia.
Algo que te sirva para entrenar tu mente.
Porque estar en presencia se puede entrenar.
Mañana te lo cuento.
Disfruta el día,
Gerardo
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