La compasión no te debilita

Bueno, pues ese es uno de los motivos por los que no somos más compasivos con los demás.


Tememos que, si somos compasivos, otros se aprovechen de nosotros.

Que si ayudamos, tengamos que ayudar siempre.

A todo el mundo.

Y se aprovechen de nosotros.



Vale.

Pero hay más.

El miedo por el que no somos más compasivos con nosotros.


Tememos que si somos compasivos con nosotros mismos nos volvamos conformistas y dejemos de esforzarnos.



El ego nos ha alejado tanto de la verdad que hemos llegado a creernos que nuestros resultados dependen de lo duros que seamos con nosotros.



Y nada más lejos de la realidad.



Ser compasivo contigo mismo no va a hacer que te vuelvas blandengue o inútil.

Esa es la idea distorsionada que tiene el ego de la autocompasión.



Pero es justo al contrario.



Y recuerda lo que dice la ciencia.


Que cuanto mas compasivo eres, mayores niveles de bienestar tienes.




Me gusta poner el foco en los aspectos positivos.

Esto es algo que aprendí de Candy.


Eso en lo que pones tu atención tiende a crecer.


Así que si pones atención en lo positivo, tu cerebro tiende a ver lo positivo.

Y si pones atención en lo negativo, pues…



Pero.

A veces hay que mirar lo que no estamos haciendo bien.

Para poder verlo.


Para sacarlo del inconsciente y ponerlo a la luz.



Por eso hoy te hablo del miedo que tenemos a ser compasivos.



Miedo a que si ayudo a los demás a mover su mesa tenga que encargarme de mover todas las mesas de los demás.


Y miedo a que tratarme con amabilidad me debilite.


No es verdad.

Solo son miedos del ego.


Entonces.


Si reflexionas sobre esto y ves que tú tienes esos miedos…



Ya es momento de soltarlos.



Disfruta el día,


Gerardo

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