Hoy iba a hablar de lo sutil…

Hoy iba a seguir hablando de lo sutil.

De cómo estar en presencia te permite descubrir lo sutil.



La vida está llena de sutilezas.

Maravillosas sincronicidades.

Increíble información invisible.



Para acceder a todo eso hay que estar abierto a ello.

Esto es lo más importante.

Porque si no estás dispuesta a ver, no verás.


Pero si quieres ver, verás.

Aunque creas que el mundo de lo sutil no es para ti.



Si yo, que he sido el ser humano menos intuitivo y sutil, estoy aquí…

¿Cómo podría cualquiera no poder?



Entonces.

Si quieres ver, verás.

Para ver tendrás que refinar tu sensibilidad.

Y conectar con tu intuición.


Pero sobre todo…

Tendrás que estar presente.


La clave de todo, lo más importante…

Es querer.

Tu voluntad.

De lo que sea.

En este caso, de descubrir lo que hay más allá de lo aparente.


Las sutilezas que esconde la vida.


Y una vez que quieres, estar en presencia.

Después irá lo demás.



Hoy no iba a hablar de esto, pero…

Me he liado.



Así que…

Bueno, la presencia y la sutileza son dos de los cinco módulos que trabajamos en la certi.


Ya hablaremos más de ellos.

Y de los otros tres.



Por cierto, te recuerdo que el domingo tenemos puertas abiertas.

Por la mañana.

Por si eres de cerca de Asturias y quieres descubrir qué es esto de lo que tanto hablo.


Solo tienes que avisarme, y venir a disfrutar un rato.

Y puedes venir con quien quieras.



Pero a lo que iba hoy, que ya será mañana.


Hace unos días hablaba con una dama sobre su confusión con el ego.

Y ayer, otra me escribió contándome una confusión similar.



Esto lo explico en el libro…

Pero todavía le faltan unos meses.


Así que mañana hablaremos de esto.



Disfruta el día,


Gerardo

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