La gacela diabética

Hola!


Seguimos con los conflictos biológicos.

Y su relación con las enfermedades.


Ayer te hablaba de la diabetes.


Y hablábamos de un ejemplo.

Una gacela huyendo de un leopardo, por ejemplo.


Eso es un conflicto biológico importante.



Y el organismo actúa en consecuencia.



Todos los recursos útiles para sobrevivir van a estar completamente disponibles.

Sin reservas.


Y todo aquello que no sea estrictamente necesario para sobrevivir se va a detener.

Sin excepciones.



Por ejemplo, el sistema digestivo.

Se paraliza.

En cuanto aparece el leopardo, la gacela se caga.

Literalmente.


Se corre más con el intestino vacío.

Incluso aunque quedasen nutrientes por asimilar.



Y toda la glucosa disponible se utiliza para escapar.

La gacela necesita utilizar toda la energía posible.

Así que el cuerpo la envía solo a dos sitios.



A los únicos dos sitios a dónde puede llegar sin insulina.



El cerebro y los músculos.



Para entrar en todos los demás sitios, la glucosa necesita insulina.

Sistema digestivo, hígado, los ojos, los riñones…

Nada de glucosa entrará en esos órganos.


Hasta que el riesgo haya pasado.

Hasta que el leopardo haya desaparecido de la vista.



Es realmente increíble el funcionamiento del organismo.

Ante un peligro como el leopardo, se bloquea la producción de insulina.


Y así aseguramos que la glucosa solo llegue donde es necesario.


Al cerebro, para pensar.

A los músculos, para escapar.


No hace falta nada más en ese momento.


Es la fase activa del conflicto.



Y si el leopardo gana, se acabó el juego.


Pero si gana la gacela…

Si logra escapar…



Ese día no hará nada más.


Buscará un lugar seguro donde esconderse.

Y se tumbará a dormir.


Para que el cuerpo recupere su estado normal.


Porque activarse es instantáneo.

Es necesario.


Pero recuperarse lleva un tiempo.



Y en un día, la gacela se convierte en diabética y deja de serlo con toda naturalidad.



Disfruta el día,


Gerardo

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