SI HAS LLEGADO HASTA AQUÍ…
El siguiente correo no está aquí.
Escribo uno nuevo cada día. Si quieres recibir el de mañana, deja tu email.
Hola!
Aporía significa sin salida.
Sin paso.
Sin camino.
Como el callejón de Sabina, que se preguntaba retórico cómo te habías dejado llevar hasta ahí.
Como este juego que es la vida.
Un juego apórico, puesto que no hay salida.
El final es inevitable.
El regreso a lo que realmente eres.
Aporía, como un pez buscando agua,
o como yo, buscando conciencia cada día.
Como si hubiera otra cosa que conciencia.
No hay camino hacia ello, porque todo es ello.
Imagino a un pez preguntando a otro cómo experimentar el agua…
Un viajero guiándose con un mapa inventado.
Todo aporía.
Sin salida, sin camino.
Sin paso hacia ningún otro lugar.
Como una puerta pintada en la pared.
Como el laberinto que cantaba Aute.
Un laberinto que amenazara con un callejón sin salida.
Un laberinto con la misma entrada que la salida.
Completamente apórico.
Como tu pensamiento.
El pensamiento es lo más apórico que existe.
Creemos que nos lleva a algún sitio.
Que nos da alguna respuesta…
Pero es una aporía total.
Como un perro persiguiendo su propia cola.
Como aquel que piensa cómo dejar de pensar.
Más aporía aun, aquel que busca controlar el proceso para soltar el control.
Como aquel que se enfada por lo que ve,
o que intenta cambiar a los demás.
Sin darse cuenta de que todo eres tú expulsado.
Todo es una aporía…
No hay ningún camino.
Ninguna salida.
Salvo una única cosa.
Mirar hacia ti misma.
La salida es hacia dentro.
Todo lo demás, es aporía.
Disfruta el día,
Gerardo
SI HAS LLEGADO HASTA AQUÍ…
Escribo uno nuevo cada día. Si quieres recibir el de mañana, deja tu email.